Mostrando entradas con la etiqueta Leyendas de Extremadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leyendas de Extremadura. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de noviembre de 2012

La familia puyana


Esta historia se remonta por los años de 1980 por la familia Puyana, esta es la historia: Dicen que la familia Puyana es una de las familias más ricas de Bucaramanga, Santander (Colombia), pero esa riqueza no vanía de familia, o sea, de capital natural, sino que había algo turbio en ese dinero. Años atrás, hacia 1950, la familia Puyana era humilde y trabajadora, pero un día el padre (el jefe de la casa) se cansó y decidió tener dinero de la noche a la mañana. El hombre un día invocó al diablo y le planteó:
—Señor, quiero ser millonario, tener mucho dinero.
—Yo te lo doy con una condición —contestó el diablo—: tienes que darme tu alma dentro de 10 años.
—Está bien.
Al pasar el tiempo, los Puyana se volvieron ricos, tenían de todo, coches, casas, fincas y cantidad de dinero; pero al hombre se le olvidó su trato con el diablo. Llegó el día de entregar su alma al diablo, pero él se arrepintió; el diablo, furioso con el hombre, dijo que si no se iba con él, le iba a quitar a su hijo más querido, y el hombre no le creyó. Entonces el diablo, al ver la ironía del hombre, salió por la ventana de su lujosa casa, y desde entonces esa ventana es reconstruida pero siempre se cae, así esté recién puesta. Sin embargo, los Puyana siguen siendo una de las familias más ricas de Bucaramanga.

Hemos cogido esta leyenda de la pagina:

Las tres brujas unidas.

Se cuenta que en la edad de las brujas, en las montañas de los Ibores, una madre noble tuvo tres hijas, Tina, Tina y Mada. La ira de una criada [contra la madre, por darle tanto trabajo con las tres hijas], que era bruja, hizo que las enseñara el arte de la brujería. Estas tres muchachas, al verse con poder, no tenían ninguna compasión [a la hora de] hacer mal, y todo aquello que les molestaba lo hacían desaparecer o lo maldecían. Al llegar a oídos de sus padres, las quisieron matar. Al ver éstas que sus padres no las querían, el odio se apoderó de ellas y se vengaron de sus padres matándoles e intentaron vengarse de la criada, pero ésta última las hechizó de tal manera que lo que sentía una lo sentían las tres. Las brujas, enfurecidas por el hechizo, culparon a la criada del crimen de sus padres. 
Se dice que esta bruja veía el futuro. Cuando la quemaron en la hoguera, se reía frívolamente. Las hermanas notaron el hechizo al tiempo: si una se caía, a las tres les dolía; si una quería comer, las otras también querían. A todo esto las brujas no le daban importancia, porque eran tan codiciosas y con tanto poder que lo deseaban todo, hasta que ya llegando a una madura edad, Sina,  [cuando estaba] comprando en un pueblo cercano vio a un hombre, del cual se enamoró locamente, y le hechizó para que le diera su amor. Tina y Mada también sintieron amor por él y también conjuraron con el mismo hechizo. El hombre cuando llegó la noche se acercó a su casa, en la montaña. Estas tres, cuando vieron al hombre, se tiraron a él. El hombre al ver a las tres brujas se volvió loco y no sabía lo que hacer; las brujas al ver que el hombre no reaccionaba le dejaron morir de amor. 
Esto pasó con muchos hombres, se dice que fueron tantos que el pueblo, cuando se dio cuenta de que eran las tres hermanas las brujas que mataban los hombres, fueron a por ellas. Éstas estaban también locas, porque no habían conseguido ningún amor, sólo consiguieron odio entre ellas. Se dice también que cuando fueron a quemar a las brujas las quemaron una a una, y la primera fue Mada, y cuando estuvo ardiendo, las otras dos también ardieron. Para probar esta leyenda, sólo tienes que ir a cualquier punto de las montañas de los Ibores y contar esta historia para escuchar los escalofriante aullidos de las ánimas de los  hombres que fueron muertos de amor por tres brujas codiciosas.


Hemos cogido esta leyenda de la pagina: