Quiero empezar dandote gracias
por todo lo ke haz hexo por mi
por estar siempre a mi lado
kuando lo he necesitado
y por las veces ke me haz hexo feliz
no kiero imaginar ke esto algun dia akabara
espero ke esto dure para siempre
i kiero disfrutar kada momento ke pasemos juntoos
no importa el lugaar...
Pienso en las kosas ke juntos hemos pasado
i komo nos ha exo krecer
en los momentos dificiles
yo soi un pobre mas fino
ke una valla ke juntos tenemos ke pasar...
Te doy mil gracias por kererme komo soy
pase lo ke pase nunk te voi a olvidar
te kieroo,te kieroo...
A pesar de todo solo te pido una kosa
yo no kiero verte llorar..
y si esto se akaba
piensa en las kosas lindas ke pasamos juntos
es dificil pero hay ke seguir...
hay ke seguir....
no kiero imaginar ke algun dia voy a despertar
de este sueño en el ke estoy viviendo
si tu no estas aki
no hay nada ke me haga tan feliz...
Por tii...
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miércoles, 13 de febrero de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
domingo, 16 de diciembre de 2012
Navidad extremeña
Villancico Don Benito:
Ahora les dejamos una letra de un villancico de Extremadura:
SUENE LA PANDERETA
Aunque lo veis en la tierra,
junto al asno y junto al buey,
algún día lo veremos,
en el cielo como Rey
SUENE, SUENE, SUENE LA VOZ (BIS)
*SUENE LA PANDERETA,
PORQUE HA NACIDO EL HIJO DE DIOS. (BIS)
No ha nacido entre las flores,
ni tampoco en el romero,
que ha nacido en un pesebre,
entre la paja y el heno.
ESTRIBILLO
La Serrana de la Sierra,
y la gitana del trigo,
caminan hacia Belén,
“pa” ver al niño chiquito.
ESTRIBILLO
domingo, 2 de diciembre de 2012
La boda de Luis Alonso
Sainete lírico en un acto, dividido en tres cuadros, en verso
Texto original de JAVIER DE BURGOS
Música de GERÓNIMO GIMÉNEZ
Estrenada el 27 de Enero de 1897 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid
Sinopsis
Cuenta “El Libro de la Zarzuela” que aunque estrenada con posterioridad a EL BAILE DE LUIS ALONSO, la acción, situada en el Cádiz de 1840, ofrece una situación anterior en la vida del matrimonio protagonista, justamente lo que acontece el día de su boda. Luis Alonso, el maestro de baile más famoso de Cádiz, se ha casado con María Jesús, una mujer bastante más joven que él. La diferencia de edad preocupa al maestro en plena celebración, pues, aunque sabe que su esposa es honrada, en el fondo teme que el matrimonio pueda verse alterado. Sobre todo, porque ha llegado a sus oídos que María Jesús pudo tener anteriormente relaciones con Gabrié. A requerimiento de su marido, la joven niega la verdad de esas relaciones, cosa que, al saberlo Grabié, le ofende y le mueve a urdir una venganza. Por la noche la fiesta de boda llega a su apogeo y se espera de que pase el encierro de los toros por delante de la casa del matrimonio. Gabrié ve en el acto taurino una ocasión para su venganza: lanza la voz de que los animales se han desmandado y cunde la alarma general. Todos los invitados huyen en desbandada y el propio Luis Alonso se tira por una ventana, dejando abandonada a su suerte a María Jesús. Grabié aprovecha entonces la soledad en que la joven esposa se encuentra para reprocharle su conducta. Una vez restablecida la calma, todos vuelven a su sitio. Todos menos Luis Alonso, quien ha recibido un fuerte golpe al tirarse de la ventana y debe ser llevado en una silla entre dos hombres. Su estado es lamentable y no presagia precisamente una buena noche de bodas.
Musicalmente la obra se inicia con unos compases de danza que son seguidos por unas boleras imitadas del siglo XVIII que se hicieron muy famosas como piezas de ballet en España. Una serie de temas con ritmos distintos se suceden formando una partitura llena de encanto con numerosos ribetes de folklore. Comienza con unas escalas ascendentes y descendentes de cinco notas mientras se oye avanzar unas caballerías que frenan en escena. Reaparece el tema de las boleras, con castañuelas en la orquesta. Se inicia la parte vocal con el número a cuatro personajes “Entre ustés señores en este sielo” que cantan Luis Alonso, Paco, Miguelito y Tarugo con bastante gracia. La intervención de María Jesús se produce junto con Luis Alonso, Picúa, Pilili y el coro femenino. Luis Alonso canta, en estilo próximo al cante jondo “Claveyina….mariquilla de mi vía” emprendiendo luego un número de ritmo rápido y gran brillantez en el que intervienen las mujeres y el coro. Sigue el intermedio, página orquestal que se interpreta sola muchas veces, formado por piezas folklóricas que ya aparecían en el preludio y se extienden ahora y son la mejor demostración del garbo de Giménez en un estilo ligero y elegante, personal y sin equivalente en la zarzuela de su tiempo. El número siguiente “Manué yo me sofoco” es una habanera protagonizada por María Jesús y que empieza con los mismos compases de la introducción. Luis Alonso dispone luego las parejas que han de interpretar la versión completa de las boleras que figuraban en el preludio. Su elegancia y ritmo característico merecen la divulgación que han tenido por lo que son una página orquestal muy frecuentemente interpretada en los repertorios españoles. Un brevísimo final orquestal pone fin a esta pequeña obra maestra del “músico del garbo”.
Zarzuela la boda de Luis Alonso
Texto original de JAVIER DE BURGOS
Música de GERÓNIMO GIMÉNEZ
Estrenada el 27 de Enero de 1897 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid
Sinopsis
Cuenta “El Libro de la Zarzuela” que aunque estrenada con posterioridad a EL BAILE DE LUIS ALONSO, la acción, situada en el Cádiz de 1840, ofrece una situación anterior en la vida del matrimonio protagonista, justamente lo que acontece el día de su boda. Luis Alonso, el maestro de baile más famoso de Cádiz, se ha casado con María Jesús, una mujer bastante más joven que él. La diferencia de edad preocupa al maestro en plena celebración, pues, aunque sabe que su esposa es honrada, en el fondo teme que el matrimonio pueda verse alterado. Sobre todo, porque ha llegado a sus oídos que María Jesús pudo tener anteriormente relaciones con Gabrié. A requerimiento de su marido, la joven niega la verdad de esas relaciones, cosa que, al saberlo Grabié, le ofende y le mueve a urdir una venganza. Por la noche la fiesta de boda llega a su apogeo y se espera de que pase el encierro de los toros por delante de la casa del matrimonio. Gabrié ve en el acto taurino una ocasión para su venganza: lanza la voz de que los animales se han desmandado y cunde la alarma general. Todos los invitados huyen en desbandada y el propio Luis Alonso se tira por una ventana, dejando abandonada a su suerte a María Jesús. Grabié aprovecha entonces la soledad en que la joven esposa se encuentra para reprocharle su conducta. Una vez restablecida la calma, todos vuelven a su sitio. Todos menos Luis Alonso, quien ha recibido un fuerte golpe al tirarse de la ventana y debe ser llevado en una silla entre dos hombres. Su estado es lamentable y no presagia precisamente una buena noche de bodas.
Musicalmente la obra se inicia con unos compases de danza que son seguidos por unas boleras imitadas del siglo XVIII que se hicieron muy famosas como piezas de ballet en España. Una serie de temas con ritmos distintos se suceden formando una partitura llena de encanto con numerosos ribetes de folklore. Comienza con unas escalas ascendentes y descendentes de cinco notas mientras se oye avanzar unas caballerías que frenan en escena. Reaparece el tema de las boleras, con castañuelas en la orquesta. Se inicia la parte vocal con el número a cuatro personajes “Entre ustés señores en este sielo” que cantan Luis Alonso, Paco, Miguelito y Tarugo con bastante gracia. La intervención de María Jesús se produce junto con Luis Alonso, Picúa, Pilili y el coro femenino. Luis Alonso canta, en estilo próximo al cante jondo “Claveyina….mariquilla de mi vía” emprendiendo luego un número de ritmo rápido y gran brillantez en el que intervienen las mujeres y el coro. Sigue el intermedio, página orquestal que se interpreta sola muchas veces, formado por piezas folklóricas que ya aparecían en el preludio y se extienden ahora y son la mejor demostración del garbo de Giménez en un estilo ligero y elegante, personal y sin equivalente en la zarzuela de su tiempo. El número siguiente “Manué yo me sofoco” es una habanera protagonizada por María Jesús y que empieza con los mismos compases de la introducción. Luis Alonso dispone luego las parejas que han de interpretar la versión completa de las boleras que figuraban en el preludio. Su elegancia y ritmo característico merecen la divulgación que han tenido por lo que son una página orquestal muy frecuentemente interpretada en los repertorios españoles. Un brevísimo final orquestal pone fin a esta pequeña obra maestra del “músico del garbo”.
Zarzuela la boda de Luis Alonso
martes, 20 de noviembre de 2012
lunes, 19 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
Las tres brujas unidas.
Se
cuenta que en la edad de las brujas, en las montañas de los Ibores, una madre
noble tuvo tres hijas, Tina, Tina y Mada. La ira de una criada [contra la
madre, por darle tanto trabajo con las tres hijas], que era bruja, hizo que
las enseñara el arte de la brujería. Estas tres muchachas, al verse con
poder, no tenían ninguna compasión [a la hora de] hacer mal, y todo aquello
que les molestaba lo hacían desaparecer o lo maldecían. Al llegar a oídos
de sus padres, las quisieron matar. Al ver éstas que sus padres no las querían,
el odio se apoderó de ellas y se vengaron de sus padres matándoles e
intentaron vengarse de la criada, pero ésta última las hechizó de tal
manera que lo que sentía una lo sentían las tres. Las brujas, enfurecidas
por el hechizo, culparon a la criada del crimen de sus padres.
Se
dice que esta bruja veía el futuro. Cuando la quemaron en la hoguera, se reía
frívolamente. Las hermanas notaron el hechizo al tiempo: si una se caía, a
las tres les dolía; si una quería comer, las otras también querían. A todo
esto las brujas no le daban importancia, porque eran tan codiciosas y con
tanto poder que lo deseaban todo, hasta que ya llegando a una madura edad,
Sina, [cuando estaba] comprando en un pueblo cercano vio a un hombre,
del cual se enamoró locamente, y le hechizó para que le diera su amor. Tina
y Mada también sintieron amor por él y también conjuraron con el mismo
hechizo. El hombre cuando llegó la noche se acercó a su casa, en la montaña.
Estas tres, cuando vieron al hombre, se tiraron a él. El hombre al ver a las
tres brujas se volvió loco y no sabía lo que hacer; las brujas al ver que el
hombre no reaccionaba le dejaron morir de amor.
Esto
pasó con muchos hombres, se dice que fueron tantos que el pueblo, cuando se
dio cuenta de que eran las tres hermanas las brujas que mataban los hombres,
fueron a por ellas. Éstas estaban también locas, porque no habían
conseguido ningún amor, sólo consiguieron odio entre ellas. Se dice también
que cuando fueron a quemar a las brujas las quemaron una a una, y la primera
fue Mada, y cuando estuvo ardiendo, las otras dos también ardieron. Para
probar esta leyenda, sólo tienes que ir a cualquier punto de las montañas
de los Ibores y contar esta historia para escuchar los escalofriante aullidos
de las ánimas de los hombres que
fueron muertos de amor por tres brujas codiciosas.
Hemos cogido esta leyenda de la pagina:
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